miércoles, 3 de diciembre de 2008

SALUD

Evitar mareos en los viajes.

Un remedio casero muy útil contra los mareos es chupar medio limón, regaliz o comer frutos secos. El sabor ácido y fuerte de estos productos ayuda a combatir el vómito, debido a que este estímulo es muy superior a la sensación de mareo.

Quemaduras de aceite.

Pon inmediatamente la zona afectada bajo el grifo de agua fría para evitar que el líquido caliente siga avanzando hacia tejidos más profundos. Después ponte un pañuelo con unos cuantos cubitos de hielo para evitar la hinchazón y busca una de esas cremas que siempre tenemos en casa para las quemaduras. Por supuesto, si la quemadura fuera un poco grave acude inmediatamente a urgencias.

Síntomas de congelación.

Si has estado expuesto a temperaturas excesivamente bajas y tu organísmo tiene síntomas de congelación, frótate la zona afectada para darle calor y activar la circulación. A continuación, aplícate calor húmedo poniendo sobre ella paños mojados en agua muy caliente.

Anti-inflamatorio.

Una infusión muy cargada de manzanilla añadida al agua del baño mejora las inflamaciones corporales. Además, esta planta tiene excelentes propiedades desodorantes.

Irritación de garganta.

Para aliviarla prepara, después de cenar, un zumo de limón natural mezclado con agua caliente y dos cucharadas de miel. Bébelo lentamente antes de acostarte y por la mañana estarás mucho mejor.

Mantener el ambiente húmedo.

Tanto el aire acondicionado como la calefación resecan mucho el ambiente. Un buen remedio casero es poner en distintos puntos de una habitación cacharros bonitos llenos de agua. Esta se irá evaporando poco a poco y combatirá la sequedad ambiental. Si le añades hojas de eucalipto, además te despejará las vías respiratorias.

Legumbres más digestivas.

La flatulencia que producen las legumbres puede evitarse dejándolas a remojo la noche anterior y, cuando se vayan a cocer, añadiendo en el agua un poco de anís verde, salvia, tomillo o estragón.

Acabar con el hipo.

Coge un vaso de agua y bebe al revés, poniendo los labios en la parte del borde que está más alejada de ti, de forma que en lugar de echarte hacia atrás tengas que inclinarte hacia delante.

Molestias de los primeros dientes.

Pela una naranja, separa los gajos, quítales las semillas y la fina piel que las protege, envuélvelos por separado en papel transparente y mételos en el frigorífico. Cuando tu hijo esté molesto porque le están saliendo sus primeros dientes, dale un gajo. La frescura de la naranja le calmará y aliviará su dolor y, además, le estarás proporcionando vitamina C.

Combatir el mal aliento.

El mal sabor de boca de una noche festiva se puede combatir bebiendo a la mañana siguiente, nada más levantarse, un vaso de agua mineral sin gas templada o una taza de café fuerte con unas gotas de limón. Si durante el día tienes problemas de mal aliento, elimínalo masticando un poco de perejil.

Aliviar la jaqueca.

Si no te gusta tomar fármacos, existe un remedio casero contra las jaquecas. Prepara una infusión con las siguientes plantas: naranja, espliego, mejorana, tilo y hierbabuena. Pon un montoncito de cada una en un cazo con agua hirviendo y déjalo reposar dos minutos. Antes de beberla, cuélala. Otra solución efectiva es darse suaves masajes en las sienes con crema de melisa, que puedes encontrarla en una herboristería.

Encías sangrantes.

Contra este problema lo mejor es enjuagarse tres veces al día con zumo de limón. Hazlo habitualmente y en quince días notarás la mejoría.

Calor contra la tortícolis.

El mejor remedio es aplicarse sobre el músculo contraído compresas previamente calentadas con la plancha. También puedes utilizar el secador del pelo, aplicando su aire, muy caliente, directamente sobre la zona afectada.

Afonía.

Si estás afónico, empapa un pañuelo grande en alcohol; átatelo alrededor del cuello y durme con él. A la mañana siguiente te encontrarás mucho mejor.

Dolor de muelas.

Puedes aliviarlo de una forma natural masticando un puñadito de flores de malva. También existe otra solución: prepara una infusión con dos pellizcos de tomillo, otros dos de eucalipto y la misma cantidad de pétalos de rosa; hazte lavados con la infusión tibia.

Remedia los efectos del sol.

Las primeras exposiciones al sol pueden provocar quemaduras en la piel. Para calmarlas, cuando llegues a casa úntate el cuerpo con aceite común de cocina. Verás como es un after-sun estupendo.

Estreñimiento.

Un buen truco es beber en ayunas el agua de haber puesto a remojar ciruelas pasas.

Agua, fuente de vida.

Es esencial para nuestro organismo. Bebiendo dos litros de agua al día te sentirás mejor, eliminarás grasa y tu piel estará mucho más suave e hidratada. Sin embargo, debes evitar beber en medio de la comida, ya que, al mezclarse con los ácidos que segrega nuestro organismo para hacer la digestión, el agua hace que se asimilen peor los alimentos. Bébela antes o un poco después de comer.

Calmar los sabañones.

La mejor manera de calmar el dolor que producen es meter la parte afectada en una cocción de hojas de apio durante media hora. Pasado este tiempo, sácala y notarás gran alivio.

Antirreumático.

Para evitar las dolencias reumáticas, nada mejor que darse un baño en una solución de heno. Hierve un saquito pequeño durante media hora en cinco litros de agua y viértelo en la bañera. Sumérgete media hora.

Problemas en los huesos.

Contra los dolores de huesos, llena la bañera con agua caliente, añade medio kilo de sal - a ser posible marina, de las que venden en las tiendas de dietética - y métete un buen rato en ella. La sal reducirá la inflamación, y el calor del agua conseguirá aliviar el dolor.

Tratar los bronquios.

Las infusiones de eucalipto son conocidas desde épocas remotas como un buen remedio para el tratamiento de las afecciones leves que afecten a los bronquios. Prepáralas poniendo en un litro de agua hirviendo 30 gramos de hojas de eucalipto y dejándolas reposar durante unos quince minutos.

Sacar espinas.

Cuando se te clave una espina, échale unas gotitas de aceite limpio de cocina o un poco de glicerina; pon encima un esparadrapo y déjalo así una hora. Pasado este tiempo te resultará mucho más sencillo quitartela.

Soluciones para las quemaduras.

Las quemaduras hechas con la plancha o con algún otro objeto, pueden combatirse machacando hojas de col o pulpa de patata y aplicando la pasta resultante sobre la zona afectada. Si lo dejas un buen rato no notarás molestias ni te quedará marca alguna. También puedes solucionarlo aplicándote hielo; el frío alivia el dolor y ayuda a la piel a regenerarse con más facilidad.

Aliviar la tos.

En un litro de agua se cuecen dos manzanas lavadas sin pelar y un poco de regaliz negro de herboristería. Endulzado con miel, acaba con los molestos ataques de tos.

Congestión de nariz.

Mezcla tres cucharadas grandes de raspadura de rábano con tres cucharadas pequeñas de miel; tómate una cucharadita de esta pasta de tres a cinco veces al día. Si utilizas este remedio, la nariz se descongestionará y notarás que respiras mucho mejor.

Curar la gripe con ajo.

Si tienes gripe, prueba este remedio casero: echa en un litro de agua una cabeza de ajo y cinco cucharadas soperas de azúcar. Cuece la mezcla hasta que los ajos estén blandos. A continuación cuela el líquido y déjalo tapado en un cacharro a temperatura ambiente. Toma cada hora dos cucharaditas, sudarás y la fiebre bajará.

Vinagre depuratívo.

El vinagre de manzana diluido en agua fría resulta una bebida sana, refrescante y depurativa. Se puede tomar cada mañana, en ayunas, con tres cucharaditas disueltas en agua. Si además le añades un poco de miel, resultará un excelente laxante.

Quitar los chichones.

Para evitar que se hinchen, ponte una rodaja de patata, un cubito de hielo o un trozo de filete sujetos con un esparadrapo. Al hacer presión, evitarás que la zona donde te has golpeado comience a inflamarse.

Mejorar la circulación.

Si tienes problemas de circulación o estás embarazada, una buena solución para recuperarte durante las horas de sueño y dormir más relajada es poner una almohada bajo el colchón, en los pies, para facilitar el retorno de la sangre.

Cortar las hemorragias nasales.

Coloca sobre el tabique nasal un hielo envuelto en un pañuelo e inclina un poco hacia delante la cabeza. En pocos minutos la hemorragia cesará ya que el frío del hielo consigue que los pequeños vasos sanguíneos se contraigan.

Tras la visita al dentista.

Puedes evitar el dolor y la hinchazón después de la extracción de un diente o una muela, aplicando un hielo envuelto en un pañuelo sobre la mejilla en la parte afectada.

Ardor de estómago.

La sal de frutas y el bicarbonato son excelentes remedios contra el ardor y la pesadez de estómago después de una copiosa comida. Pero, si no tienes a mano ninguno de estos productos, coge dos o tres ramitas de perejil, hiérvelas durante un par de minutos en agua; cuélalo y tómalo en forma de infusión.

Para los fumadores empedernidos.

El tabaco reduce en gran medida la vitamina C del organismo. Si eres fumador, aumenta la ingestión de productos que la contengan. Puedes empezar por tomar en ayunas cada mañana un zumo de naranja natural con limón exprimido.

Antidiarreico natural.

Un eficaz remedio contra las diarreas y contra su principal peligro, las deshidratación: prepara una solución exprimiendo un limón, añadiéndole un litro de agua, una cucharadita de bicarbonato, un pellizco de sal y un par de gotas de sacarina o un pellizquito de azúcar. No ingieras ningún alimento sólido y bebe esta solución durante ocho horas.

Saciar la sed.

Lo mejor contra la sed es beber una taza de té claro templado echándole un chorrito de limón recién exprimido.

Automasaje tranquilizante.

Este truco te ayudará a relajarte después de una dura jornada. Coge una canica y hazla rodar con los dedos de una mano sobre la palma de la otra durante tres o cuatro minutos. De esta forma actúa sobre el sistema nervioso, provocando su inmediata relajación.

Contra la lumbalgia.

Para calmar este dolor nada más barato y eficaz que poner en una sartén sal de cocina y calentarla a fuego medio dándole vueltas con una cuchara de madera. Cuando esté caliente mete el contenido de la sartén en un saquito de tela y átalo para que no se derrame. Pon la bolsita sobre la zona lumbar y notarás gran mejoría.

Torcedura de tobillo.

Si te tuerces un tobillo y notas que comienza a hincharse, prepara la siguiente cataplasma: bate una clara de huevo y añade tres cucharadas de harina. Pon la mezcla sobre un paño y aplícatelo sobre la zona dañada; sujétalo con una venda y repite todo el proceso durante tres noches. Gradualmente irá desapareciendo el dolor y la hinchazón.

Calambres.

Si te dan con frecuencia no tienes más que colocar un imán debajo del colchón de tu cama; su energía neutralizará esos desagradables calambres.

Dientes sanos.

El polvo de tomillo limpia y desinfecta la dentadura. Puedes obtenerlo machacando sus hojas cuando éstas estén secas o bien comprando un botecito de esta especia ya pulverizada en una tienda de alimentación.

Insomnio pasajero.

Levántate y come una manzana o bebe un vaso de agua con azúcar o un vasito pequeño con agua de azahar (se vende en farmacias). Si a la hora de cenar ya prevees que te va a costar dormirte, prepárate un buen consomé cociendo en el agua unas cuantas hojas de lechuga y bébelo.

Vencer la resaca.

Para combatirla, bebe nada más levantarte un zumo de naranja y a la hora de la comida prepárate un remedio francés muy nutritivo y fácil de tolerar: una sopa de cebolla.Otro consejo contra la resaca. (enviado por : Beatriz López Rivet)Para combatirla, bebe nada más levantarte este combinado : zumo de tomate, wodka y salpimentar al gusto. Esto es lo que se llama Blody Mary.

Una buena digestión.

El pomelo es un postre excelente para hacer bien la digestión. Si no te gusta comerlo en gajos, exprímelo y añádele al zumo una cucharadita de miel.

Bicarbonato para las anginas.

Hacer gárgaras con un poco de bicarbonato disuelto en agua te ayudará a combatir las anginas. Si no tienes bicarbonato puedes sustituirlo por sal de mesa, que es un buen remedio antiinflamatorio.

Escoceduras del pañal.

Los pañales producen con mucha frecuencia escoceduras en el culito de los bebés. Para prevenirlas, añade en el agua del baño un chorrito de aceite corporal. Además, evita en lo posible el uso de polvos de talco. Si ya tiene irritación, elimina este producto por completo de su aseo, porque se concentra en los pliegues de la piel y obstaculiza su transpiración.

Tensión premestrual.

Para aliviarla, reduce el consumo de sal en tu dieta y la ingestión de bebidas. De esta forma te sentirás mucho menos hinchada y más ligera.

Infecciones en la boca.

Si no es muy grande, el jarabe de membrillo te irá de maravilla. Cuece un membrillo con la piel en un poco de agua, añadiéndole la mitad de su peso en azúcar. Cuando esté blando, aplástalo, cuélalo y recoge el jugo. Pon una cucharada sopera e una taza de agua caliente y bébetela lentamente.

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