Evitar mareos en los viajes.
Un remedio casero muy útil contra los mareos es chupar medio limón, regaliz o comer frutos secos. El sabor ácido y fuerte de estos productos ayuda a combatir el vómito, debido a que este estímulo es muy superior a la sensación de mareo.
Quemaduras de aceite.
Pon inmediatamente la zona afectada bajo el grifo de agua fría para evitar que el líquido caliente siga avanzando hacia tejidos más profundos. Después ponte un pañuelo con unos cuantos cubitos de hielo para evitar la hinchazón y busca una de esas cremas que siempre tenemos en casa para las quemaduras. Por supuesto, si la quemadura fuera un poco grave acude inmediatamente a urgencias.
Síntomas de congelación.
Si has estado expuesto a temperaturas excesivamente bajas y tu organísmo tiene síntomas de congelación, frótate la zona afectada para darle calor y activar la circulación. A continuación, aplícate calor húmedo poniendo sobre ella paños mojados en agua muy caliente.
Anti-inflamatorio.
Una infusión muy cargada de manzanilla añadida al agua del baño mejora las inflamaciones corporales. Además, esta planta tiene excelentes propiedades desodorantes.
Irritación de garganta.
Para aliviarla prepara, después de cenar, un zumo de limón natural mezclado con agua caliente y dos cucharadas de miel. Bébelo lentamente antes de acostarte y por la mañana estarás mucho mejor.
Mantener el ambiente húmedo.
Tanto el aire acondicionado como la calefación resecan mucho el ambiente. Un buen remedio casero es poner en distintos puntos de una habitación cacharros bonitos llenos de agua. Esta se irá evaporando poco a poco y combatirá la sequedad ambiental. Si le añades hojas de eucalipto, además te despejará las vías respiratorias.
Legumbres más digestivas.
La flatulencia que producen las legumbres puede evitarse dejándolas a remojo la noche anterior y, cuando se vayan a cocer, añadiendo en el agua un poco de anís verde, salvia, tomillo o estragón.
Acabar con el hipo.
Coge un vaso de agua y bebe al revés, poniendo los labios en la parte del borde que está más alejada de ti, de forma que en lugar de echarte hacia atrás tengas que inclinarte hacia delante.
Molestias de los primeros dientes.
Pela una naranja, separa los gajos, quítales las semillas y la fina piel que las protege, envuélvelos por separado en papel transparente y mételos en el frigorífico. Cuando tu hijo esté molesto porque le están saliendo sus primeros dientes, dale un gajo. La frescura de la naranja le calmará y aliviará su dolor y, además, le estarás proporcionando vitamina C.
Combatir el mal aliento.
El mal sabor de boca de una noche festiva se puede combatir bebiendo a la mañana siguiente, nada más levantarse, un vaso de agua mineral sin gas templada o una taza de café fuerte con unas gotas de limón. Si durante el día tienes problemas de mal aliento, elimínalo masticando un poco de perejil.
Aliviar la jaqueca.
Si no te gusta tomar fármacos, existe un remedio casero contra las jaquecas. Prepara una infusión con las siguientes plantas: naranja, espliego, mejorana, tilo y hierbabuena. Pon un montoncito de cada una en un cazo con agua hirviendo y déjalo reposar dos minutos. Antes de beberla, cuélala. Otra solución efectiva es darse suaves masajes en las sienes con crema de melisa, que puedes encontrarla en una herboristería.
Encías sangrantes.
Contra este problema lo mejor es enjuagarse tres veces al día con zumo de limón. Hazlo habitualmente y en quince días notarás la mejoría.
Calor contra la tortícolis.
El mejor remedio es aplicarse sobre el músculo contraído compresas previamente calentadas con la plancha. También puedes utilizar el secador del pelo, aplicando su aire, muy caliente, directamente sobre la zona afectada.
Afonía.
Si estás afónico, empapa un pañuelo grande en alcohol; átatelo alrededor del cuello y durme con él. A la mañana siguiente te encontrarás mucho mejor.
Dolor de muelas.
Puedes aliviarlo de una forma natural masticando un puñadito de flores de malva. También existe otra solución: prepara una infusión con dos pellizcos de tomillo, otros dos de eucalipto y la misma cantidad de pétalos de rosa; hazte lavados con la infusión tibia.
Remedia los efectos del sol.
Las primeras exposiciones al sol pueden provocar quemaduras en la piel. Para calmarlas, cuando llegues a casa úntate el cuerpo con aceite común de cocina. Verás como es un after-sun estupendo.
Estreñimiento.
Un buen truco es beber en ayunas el agua de haber puesto a remojar ciruelas pasas.
Agua, fuente de vida.
Es esencial para nuestro organismo. Bebiendo dos litros de agua al día te sentirás mejor, eliminarás grasa y tu piel estará mucho más suave e hidratada. Sin embargo, debes evitar beber en medio de la comida, ya que, al mezclarse con los ácidos que segrega nuestro organismo para hacer la digestión, el agua hace que se asimilen peor los alimentos. Bébela antes o un poco después de comer.
Calmar los sabañones.
La mejor manera de calmar el dolor que producen es meter la parte afectada en una cocción de hojas de apio durante media hora. Pasado este tiempo, sácala y notarás gran alivio.
Antirreumático.
Para evitar las dolencias reumáticas, nada mejor que darse un baño en una solución de heno. Hierve un saquito pequeño durante media hora en cinco litros de agua y viértelo en la bañera. Sumérgete media hora.
Problemas en los huesos.
Contra los dolores de huesos, llena la bañera con agua caliente, añade medio kilo de sal - a ser posible marina, de las que venden en las tiendas de dietética - y métete un buen rato en ella. La sal reducirá la inflamación, y el calor del agua conseguirá aliviar el dolor.
Tratar los bronquios.
Las infusiones de eucalipto son conocidas desde épocas remotas como un buen remedio para el tratamiento de las afecciones leves que afecten a los bronquios. Prepáralas poniendo en un litro de agua hirviendo 30 gramos de hojas de eucalipto y dejándolas reposar durante unos quince minutos.
Sacar espinas.
Cuando se te clave una espina, échale unas gotitas de aceite limpio de cocina o un poco de glicerina; pon encima un esparadrapo y déjalo así una hora. Pasado este tiempo te resultará mucho más sencillo quitartela.
Soluciones para las quemaduras.
Las quemaduras hechas con la plancha o con algún otro objeto, pueden combatirse machacando hojas de col o pulpa de patata y aplicando la pasta resultante sobre la zona afectada. Si lo dejas un buen rato no notarás molestias ni te quedará marca alguna. También puedes solucionarlo aplicándote hielo; el frío alivia el dolor y ayuda a la piel a regenerarse con más facilidad.
Aliviar la tos.
En un litro de agua se cuecen dos manzanas lavadas sin pelar y un poco de regaliz negro de herboristería. Endulzado con miel, acaba con los molestos ataques de tos.
Congestión de nariz.
Mezcla tres cucharadas grandes de raspadura de rábano con tres cucharadas pequeñas de miel; tómate una cucharadita de esta pasta de tres a cinco veces al día. Si utilizas este remedio, la nariz se descongestionará y notarás que respiras mucho mejor.
Curar la gripe con ajo.
Si tienes gripe, prueba este remedio casero: echa en un litro de agua una cabeza de ajo y cinco cucharadas soperas de azúcar. Cuece la mezcla hasta que los ajos estén blandos. A continuación cuela el líquido y déjalo tapado en un cacharro a temperatura ambiente. Toma cada hora dos cucharaditas, sudarás y la fiebre bajará.
Vinagre depuratívo.
El vinagre de manzana diluido en agua fría resulta una bebida sana, refrescante y depurativa. Se puede tomar cada mañana, en ayunas, con tres cucharaditas disueltas en agua. Si además le añades un poco de miel, resultará un excelente laxante.
Quitar los chichones.
Para evitar que se hinchen, ponte una rodaja de patata, un cubito de hielo o un trozo de filete sujetos con un esparadrapo. Al hacer presión, evitarás que la zona donde te has golpeado comience a inflamarse.
Mejorar la circulación.
Si tienes problemas de circulación o estás embarazada, una buena solución para recuperarte durante las horas de sueño y dormir más relajada es poner una almohada bajo el colchón, en los pies, para facilitar el retorno de la sangre.
Cortar las hemorragias nasales.
Coloca sobre el tabique nasal un hielo envuelto en un pañuelo e inclina un poco hacia delante la cabeza. En pocos minutos la hemorragia cesará ya que el frío del hielo consigue que los pequeños vasos sanguíneos se contraigan.
Tras la visita al dentista.
Puedes evitar el dolor y la hinchazón después de la extracción de un diente o una muela, aplicando un hielo envuelto en un pañuelo sobre la mejilla en la parte afectada.
Ardor de estómago.
La sal de frutas y el bicarbonato son excelentes remedios contra el ardor y la pesadez de estómago después de una copiosa comida. Pero, si no tienes a mano ninguno de estos productos, coge dos o tres ramitas de perejil, hiérvelas durante un par de minutos en agua; cuélalo y tómalo en forma de infusión.
Para los fumadores empedernidos.
El tabaco reduce en gran medida la vitamina C del organismo. Si eres fumador, aumenta la ingestión de productos que la contengan. Puedes empezar por tomar en ayunas cada mañana un zumo de naranja natural con limón exprimido.
Antidiarreico natural.
Un eficaz remedio contra las diarreas y contra su principal peligro, las deshidratación: prepara una solución exprimiendo un limón, añadiéndole un litro de agua, una cucharadita de bicarbonato, un pellizco de sal y un par de gotas de sacarina o un pellizquito de azúcar. No ingieras ningún alimento sólido y bebe esta solución durante ocho horas.
Saciar la sed.
Lo mejor contra la sed es beber una taza de té claro templado echándole un chorrito de limón recién exprimido.
Automasaje tranquilizante.
Este truco te ayudará a relajarte después de una dura jornada. Coge una canica y hazla rodar con los dedos de una mano sobre la palma de la otra durante tres o cuatro minutos. De esta forma actúa sobre el sistema nervioso, provocando su inmediata relajación.
Contra la lumbalgia.
Para calmar este dolor nada más barato y eficaz que poner en una sartén sal de cocina y calentarla a fuego medio dándole vueltas con una cuchara de madera. Cuando esté caliente mete el contenido de la sartén en un saquito de tela y átalo para que no se derrame. Pon la bolsita sobre la zona lumbar y notarás gran mejoría.
Torcedura de tobillo.
Si te tuerces un tobillo y notas que comienza a hincharse, prepara la siguiente cataplasma: bate una clara de huevo y añade tres cucharadas de harina. Pon la mezcla sobre un paño y aplícatelo sobre la zona dañada; sujétalo con una venda y repite todo el proceso durante tres noches. Gradualmente irá desapareciendo el dolor y la hinchazón.
Calambres.
Si te dan con frecuencia no tienes más que colocar un imán debajo del colchón de tu cama; su energía neutralizará esos desagradables calambres.
Dientes sanos.
El polvo de tomillo limpia y desinfecta la dentadura. Puedes obtenerlo machacando sus hojas cuando éstas estén secas o bien comprando un botecito de esta especia ya pulverizada en una tienda de alimentación.
Insomnio pasajero.
Levántate y come una manzana o bebe un vaso de agua con azúcar o un vasito pequeño con agua de azahar (se vende en farmacias). Si a la hora de cenar ya prevees que te va a costar dormirte, prepárate un buen consomé cociendo en el agua unas cuantas hojas de lechuga y bébelo.
Vencer la resaca.
Para combatirla, bebe nada más levantarte un zumo de naranja y a la hora de la comida prepárate un remedio francés muy nutritivo y fácil de tolerar: una sopa de cebolla.Otro consejo contra la resaca. (enviado por : Beatriz López Rivet)Para combatirla, bebe nada más levantarte este combinado : zumo de tomate, wodka y salpimentar al gusto. Esto es lo que se llama Blody Mary.
Una buena digestión.
El pomelo es un postre excelente para hacer bien la digestión. Si no te gusta comerlo en gajos, exprímelo y añádele al zumo una cucharadita de miel.
Bicarbonato para las anginas.
Hacer gárgaras con un poco de bicarbonato disuelto en agua te ayudará a combatir las anginas. Si no tienes bicarbonato puedes sustituirlo por sal de mesa, que es un buen remedio antiinflamatorio.
Escoceduras del pañal.
Los pañales producen con mucha frecuencia escoceduras en el culito de los bebés. Para prevenirlas, añade en el agua del baño un chorrito de aceite corporal. Además, evita en lo posible el uso de polvos de talco. Si ya tiene irritación, elimina este producto por completo de su aseo, porque se concentra en los pliegues de la piel y obstaculiza su transpiración.
Tensión premestrual.
Para aliviarla, reduce el consumo de sal en tu dieta y la ingestión de bebidas. De esta forma te sentirás mucho menos hinchada y más ligera.
Infecciones en la boca.
Si no es muy grande, el jarabe de membrillo te irá de maravilla. Cuece un membrillo con la piel en un poco de agua, añadiéndole la mitad de su peso en azúcar. Cuando esté blando, aplástalo, cuélalo y recoge el jugo. Pon una cucharada sopera e una taza de agua caliente y bébetela lentamente.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
SALUD
CABELLO
Cabello brillante.
Para conseguirlo no tienes más que añadir al agua del último aclarado un vaso de vinagre de vino fuerte o uno de zumo de limón colado. Además, conseguirás que el pelo, quede sueave durante mucho más tiempo.
Siempre rubias.
Para mantener los reflejos dorados y avivarlos, nada mejor que hervir una taza de flores secas de manzanilla a fuego muy lento en 6 dl. de agua. Al cabo de 30 minutos, cuélalo y usa la infusión en el último aclarado.
Champú casero.
Si de repente te encuentras con que no tienes champú en casa, hazlo tú misma. Bate dos yemas de huevo en una taza de agua templada y date un masaje con el producto durante cinco minutos, déjalo actuar sobre la cabeza unos minutos más y enjuágate como de costumbre.
Cabello lavado en seco.
Si no tienes tiempo para laverte el pelo, espolvorea unos polvos de talco sobre todo el cabello y, a continuación, cepíllatelo con energía hasta que no quede ni rastro de blanco. Te puede sacar de un apuro, pero no es muy recomendable para cabellos muy secos, foscos o coloreados.
Manzanas contra la caspa.
Si tienes caspa, mezcla el zumo de una manzana con tres partes de agua; repártelo sobre el cuero cabelludo dándote un suave masaje con las yemas de los dedos durante cinco minutos. Luego ya te puedes lavar el pelo como tengas costumbre.
Cabellos brillantes.
Para mantener el cabello brillante mezcla en una botella un poco de zumo de perejil, cebolla y ron a partes iguales. Agita bien hasta que todos los ingredientes se liguen perfectamente. Para utilizarlo, sólo debes friccionar tus cabellos con cuidado mediante un suave masaje dos veces a la semana.
Cabellos voluminosos.
Conseguirás tener un cabello con mucho más volumen si lo cepillas con la cabeza hacia abajo, de forma que todo el pelo caiga en sentido contrario a la raíz.
Acondicionadores para el cabello.
Las mascarillas capilares y los acondicionadores multiplican sus efectos y eficacia si te envuelves la cabeza durante unos minutos con una toalla caliente.
HOGAR
Hogar sin insectos.
¿Quieres no volver a ver por casa esas molestas cucarachas?. Coloca estratégicamente unas cuantas hojas de lechuga impregnadas con levadura. Si son las hormigas las que te visitan, coloca en un papel de aluminio unas cuantas rodajas de limón rebozadas en harina y pon al lado un recipiente con agua (el resultado es excelente si lo colocas cerca del hormiguero).
Plata picada.
Con el tiempo, a los objetos de plata les suelen salir unas manchitas negras que les afean mucho. Intenta hacerlas desaparecer frotándo con un poco de dentífrico blanco, o con bicarbonato, y un cepillo de dientes de cerdas suaves. Aclara, seca y admira el resultado.
Sartén antiadherente.
Conseguirás que no pegue todo lo que frias en ella si tuestas previamente un puñado de sal sobre su fondo. Luego la retiras y la frotas uniformemente con un diente de ajo.
Chicles pegados a la ropa.
Si tu hijo llega a casa con un chicle pegado a la ropa, y no sale con nada. No te desesperes. Coge la prenda, métela en una bolsa de plástico, ciérrala bien y déjala una hora en el congelador. Conseguirás quitarlo sin esfuerzo.
Zapatos de charol.
Para recuperar el brillo y el lustre debes frotarlos con un algodón empapado en leche y pasarles luego un paño seco. Igualmente puedes limpiar los bolsos de este material.
Hogar perfumado.
Impregna las bombillas de todas las lámparas, así como los bajos de las cortinas con tu perfume favorito. Al encender la luz, el calor hará que la bombilla desprenda el olor; lo mismo ocurrirá al correr el aire y mover los visillos.
Sillas de rejilla.
Estas sillas tienen el inconveniente de que al envejecer, la rejilla se vuelve gris y se deforma. Para devolverle su antiguo y terso aspecto lávala con agua fría a la que hayas añadido un puñadito de sal; aclara rápidamente y déjala secar al sol o cerca de una fuente de calor. La rejilla se recuperará totalmente.
Flores duraderas.
Prueba a echar en el agua del jarrón una cucharadita de sal, otra de azúcar y dos o tres gotas de lejía. Te maravillará el resultado.
Guardar las alfombras.
Antes de retirarlas en verano, primero pásales bien el aspirador y luego extiende sobre ellas papel de periódico. Pon encima, diseminadas, algunas bolitas de naftalina y un poco de hierbas aromáticas o cáscaras de membrillo. Enrróllalas cuidadosamente y átalas fuerte con una cuerda. Las polillas nada tendrán que hacer con ellas y mantendrán, además, un buen olor.
Un perfecto desatascador.
Los posos de café son excelentes para arrastrar los restos de comida que se hayan ido acumulando en las tuberías del fregadero. Echalos por ellas de vez en cuando y prevendrás con ello los atascos.
Cuidados del marfil.
Los objetos de marfil se mantienen perfectamente limpios si los frotamos con un cepillo de cerdas suaves, impregnado en agua y unas gotas de trementina o agua oxigenada. Después de aclararlos conviene secarlos al aire. Si lo que deseas es blanquearlos, deja durante un rato las piezas en remojo en un cacharro con leche y, luego, pásales un trapo empapado antes en agua oxigenada.
Gafas limpias.
Si deseas que los cristales de tus gafas queden realmente limpios y con brillo, frótalos muy suavemente con un poco de ceniza de un cigarrillo y un trozo de papel de periódico.
Conservación de tus discos.
Para prolongar la vida de tus discos, pásales de vez en cuando un paño ligeramente humedecido en una mezcla hecha a partes iguales de agua y alcohol de 70 grados.
COCINA
Pimientos bien pelados.
Para que te sea más fácil retirar la piel de los pimientos enteros con las manos una vez asados, mételos en una bolsa de plástico o envuélvelos en un papel de periódico durante diez minutos aproximadamente.
Limpiar el pescado.
Hazlo siempre bajo el chorro de agua fría no demasiado fuerte para que no se deshaga, tanto por dentro como por fuera. Nunca lo dejes en remojo y sécalo muy bien, utilizando después un papel absorbente.
Freír pescado sin olor.
Para paliar el olor que se extiende por la casa cuando se frién algunos pescados, especialmente sardinas y boquerones, puedes untar estos con limón, o pasarlos por agua con leche antes de freírlos. Además de oler menos, ganarán en sabor.
Quesos aromáticos.
Para que recupere todo su aroma, saca el queso de la nevera media hora antes de consumirlo. Ten en cuenta que el excesivo frío altera considerablemente el olor y sabor característico de este tipo de alimento.
Morcillas en su punto.
Pínchalas con un tenedor para evitar que se revienten cuando las frías enteras. Si están troceadas, pásalas por harina. Si las quieres consumir ligeras de grasas, lo mejor es que las hagas en el microondas o en el horno convencional, sin añadir ningún tipo de grasa adicional.
Conservar patatas.
Si cortas patatas para tortilla con uno o dos días de antelación, o bien te han sobrado, guárdalas en un recipiente bien tapado, mezcladas con huevo batido. Así no se secarán. Otra solución es meterlas en un recipiente hermético bien cubiertas con agua fría salada, y dejarlas en la nevera.
Verduras hervidas en leche.
Hay ciertas verduras como la patata, la zanahoria o la endibia, que mejoran sorprendentemente su sabor hervidas en leche en lugar de hacerlo en agua. Además, adquieren una textura mucho más suave y aunmentan su valor nutritivo.
Salsa para espaguetis.
No tires los trocitos de queso que te van quedando en la nevera. Cuando tengas varios, haz una salsa mezclándolos todos con nata líquida o leche, y abundante albahaca. De esta manera, tus espaguetis quedarán exquisitos por muy poco dinero.
Paliar el exceso de sal.
Cuando te pases con la sal en un guiso, añade inmediatamente antes de terminar la cocción, una rodaja de patata. En dos o tres minutos, la patata absorberá la sal sobrante y el guiso estará a punto para comer.
Presentación de cócteles.
Los bordes de las copas de cóctel quedarán más bonitos si los mojas ligeramente con un poco de agua o zumo y luego los pasas por un plato con azúcar blanca.Mételas en la nevera hasta servirlas.
Aprovechar las verduras que sobran.
Si te ha sobrado algún tipo de verdura cocida, mézclala con unas patatas también cocidas, algunas alcaparras, pimiento rojo, huevos duros y una buena vinagreta. Tendrás una estupenda ensalada. Si están demasiado blandas para hacer una ensalada, mézclalas con huevos y leche y confecciona con toda la mezcla un pastel de verdura.
Reconocer el pescado fresco.
Si quieres saber el grado de frescura de un pescado, al ir a comprarlo, fijate en los ojos, deben ser brillantes, saltones y redondeados. Otro dato es observar si presenta la piel lisa y con brillo, así como el interior de las agallas, que deben tener siempre un color rojo brillante muy oscuro.
Lechuga crujiente.
Si quieres que la lechuga pierda su aspecto mustio y esté más crujiente a la hora de hacer la ensalada, mételea en un recipiente con agua fría y añade el zumo de medio limón por cada lechuga. Luego, déjala reposar una media hora en un lugar fresco. Escúrrela bien y ya estará lista para prepararla.
Guardar la pasta.
La pasta fresca hecha en casa debe consumirse el mismo día que se hace pero, si no es así, te aguantará hasta tres días si metes la masa recién preparada en el frigorífico bien envuelta en papel transparente.
Limón en gotas.
Si sólo necesitas un par de gotas de limón, introduce una aguja fina por uno de sus extremos y exprime a través del agujero las gotas necesarias. Es un truco estupendo y te servirá para varias veces.
Vino blanco frío.
Servir el vino blanco a la temperatura adecuada es fundamental para el éxito de cualquier comida o cena. Para asegurarte de que está en su punto de consumo, ábrelo 1 hora antes de servirlo. Luego, tápalo de nuevo y mételo en la nevera para alcanzar la temperatura requerida.
Aprovecha el pan.
Por la noche, coloca el pan viejo cortado en cuadraditos en una ensaladera llena de leche y espolvoréalo con azúcar. A la mañana siguiente, añade cuatro huevos enteros, mezcla bien, agrega unas pasas, echa todo en una fuente untada con mantequilla y colócalo en el horno caliente 30 minutos. Sírvelo caliente o frío. Es un postre delicioso.
Quesos con sabor.
Si los guardas en una caja hermética, algunos quesos fuertes alteran rápidamente su sabor. Puedes evitarlo sujetando, con un poco de cinta adhesiva, una rama de tomillo en la parte interna de la tapa de la caj.
Demasiado vinagre.
Si te has pasado con el vinagre en la ensalada, sólo tienes que poner entre los ingredientes una bola de miga de pan que absorberá todo el exceso. Después agrégale un poquito más de aceite de oliva y, por su puesto, se prudente con la sal.
Asar carne.
Para asar un trozo grande de carne en el horno, debes ponerlo a temperatura media para que se vaya haciendo lentamente y se cueza bien por dentro. Si el trozo es pequeño, el horno debe estar caliente, para que se haga rápidamente y, así, no corres el riesgo de que llegue a quemarse.
Mahonesa sin ´salmonella´.
Para evitar el peligro de salmonella que acecha a la mahonesa, sobre todo en verano, sustituye el huevo por un poco de leche. Puedes utilizar la cantidad que desees, pero piensa que las proporciones con los otros ingredientes no varían.
PIEL
Suavizar codos y pies.
Masajea ambas zonas con aceite de oliva y, a continuación, frótalas enérgicamente con una piedra pómez.
Para pieles sensibles.
Si tu piel es muy sensible y está deshidratada puedes mezclar en la mano el fond de teint con tu crema hidratante habitual. Así, el resultado no será agresivo para tu cutis.
Cuando depilarse.
Si quieres que te resulte menos doloroso y te dure más, lo mejor es hacerlo al día siguiente de acabar la mestruación. No te depiles nunca los días anteriores porque los pelos crecen más deprisa, ni lo hagas tampoco durante la mestruación porque la piel está más sensible y resultará más doloroso.
Hielo trás la depilación.
Para evitar que la piel se te irrite y conseguir que el poro se cierre rrápidamente, después de depilarte las axilas con cera, aplícate unos cubitos de hielo en toda la zona.
Hidratar después de depilar.
Una piel sensible necesita una crema después de la depilación, pues estará bastante irritada. Si tu crema habitual se terminó, puedes aplicarte agua de rosas, que si bien se utiliza normalmente como tónico facial, también dejará tu piel muy suave.
Depilación de cejas sin dolor.
Como esta operación suele resultar un tanto dolorosa, antes de empezar a depilarte las cejas, date un poco de vaselina por la zona. Te resultará mucho menos desagradable y tu piel te agradecerá esta ayuda extra.
Depilación eléctrica segura.
Si eliges este sistema de depilación y no quieres llevarte sustos con la electricidad, ponte unas zapatillas y seca bien tu piel antes de empezar para evitar posibles descargas.
Evitar la piel de gallina.
Suele aparecer en la parte externa de pantorrillas, muslos y zona anterior de los brazos. Para eliminarla frótate con un guante de crin diariamente o con una piedra pómez y aplícate después una crema suavizante.
Piernas lisas.
Para conseguir unas piernas lisas y saludables nada mejor que recurrir a la miel. Extiéndela bien en una capa fina por las piernas. Déjala actuar durante media hora y acláralas luego con agua tibia.
Espalda sin impurezas.
Para eliminar los barrillos y las impurezas de la espalda, mezcla sal común con leche hasta conseguir una pasta y aplícatela sobre esta zona. Espera a que se seque y date una buena ducha con agua templada. La piel te quedará lisa y suave.
Crema hidratante.
Tus manos quedarán mucho más suaves con este preparado: cuece una patata y, cuando se haya enfriado, aplástala, añádele dos cucharadas de leche fría y otras dos de miel, haz una pasta homogénea y aplícatela sobre ambas manos. Déjala reposar unos quince minutos y, luego, retírala con agua.
Ilumina tu rostro.
Para conseguir que tu piel parezca más luminosa, toma todos los días, en ayunas, un vaso de agua templada acompañada del zumo de medio limón.
Tónico natural.
¿Sabías que el agua de lluvia es un tónico refrescante estupendo?. Esto se debe a que la lluvia es agua como el agua destilada. Lo único que tienes que hacer es recogerla siempre en un frasco limpio y taparlo.
Nariz sin puntos negros.
Una nariz salpicada de puntos negros, por muy proporcionada que esté, pierde todo su atractivo. Para librarte de ellos parte un tomate por la mitad y frótalo sobre la zona de impurezas. Déjalo reposar durante quince minutos y, luego, aclárate con agua tibia.
Puntos negros.
Si sufres los antiestéticos puntos negros, elimínalos aplicándote una loción prepara con medio limón y una cucharadita de azúcar. Frótate con esta mezcla y luego retírala con abundante agua templada.
Azúcar para las manos.
Mezcla un poco de tu crema habitual de manos con una cucharadita de azúcar y masajéalas con esta mezcla hasta que el azúcar esté prácticamente disuelto. Luego, lava tus manos con agua tibia, sécalas muy bien y aplícate otra vez la crema normalmente. Arrastrará las células muertas y, además, facilitará la circulación sanguínea.
Acne juvenil.
Efectúa frecuentes lavados con agua de limón.Sustituto de la leche limpiadora.Si no tienes a mano leche limpiadora, bate muy bien una clara de huevo y extiéndela sobre tu cutis sin dejarla reposar. Si quieres que resulte más refrescante, añádele un chorrito de zumo de limón. Retírala pasados unos veinte minutos con abundante agua tibia.
Vegetales para cutis radiante.
Si tienes el cutis macilento y opaco prueba esta receta: hierve durante cinco minutos tres cebollas, un apio y tres endibias. Déjalo reposar y bebe tres vasos de agua de cocción por día. Los minerales que contiene este preparado te ayudarán a eliminar las toxinas y se traducirán en una piel más luminosa.
Pera para hidratar.
Si trituras la pulpa de una pera y te la aplicas sobre el rostro durante unos minutos, resultará una excelente hidratante para la piel, además conseguirás atenuar las desagradables y antiestéticas arrugas del rostro.
Atenuar las ojeras.
Para evitar las bolsas y las ojeras prepara la siguiente mascarilla: cuece una manzana en leche, aplástala y has una pasta. Enfríala y luego aplícatela sobre los ojos.
Mascarilla antiarrugas.
Mezcla la pulpa de una naranja con aceite de germen de trigo y aplícatelo sobre el rostro con suavidad. Esta mascarilla natural retrasa la aparición de arrugas y mejora los problemas de eccemas.
Mascarilla más eficaz.
Si te vas a aplicar una mascarilla aprovecha a hacerlo cuando te vayas a meter al baño, ya que el vapor que emana el agua caliente abre los poros y facilita su penetración.
Mascarilla limpiadora.
Es adecuada para todo tipo de pieles, pero está especialmente recomendada para pieles algo cansadas: mezcla en una taza tres cucharadas soperas de sal fina con una cucharada de aceite de oliva. Aplícatela en el rostro, de abajo hacia arriba, y deja que actúe cinco minutos. Luego enjúagate muy bien la cara con mucha agua tibia.
Colorete perfecto.
Si utilizas colorete en polvo, aplícalo con una brocha gruesa en forma de lágrima, con la parte más fina en las sienes y la parte más ancha en los pómulos. Si eliges crema, ponla un rato en la nevera y difumínala con las yemas de los dedos en pequeños golpecitos ascendentes, que harán que se funda y se adhiera perfectamente a la piel. Si tienes la piel seca decídete por la crema.
BRONCEADO
Tomar el sol sin riesgos.
Antes de tumbarte a tomar el sol, dúchate con agua dulce. Las gotas de agua de mar actúan como pequéñas lupas y pueden provocar unas quemaduras importantes sobre tú piel.
Conservar el bronceado.
Si quieres prolongar el bronceado, lávate la cara con una infusión de té bien fuerte. Pero, como es astringente, no olvides nutrir la piel después con crema o leche hidratante.
Manchas solares.
Ciertas manchas pueden mejorar si aplicas diariamente, por toda la zona afectada, un algodón fino empapado en una infusión de perejil. El zumo de limón también las aclara muy bien.
Zanahorias bronceadoras.
Adquirir un bonito bronceado es fácil si tomas antes de ir a la playa o a la piscina un zumo de zanahorias. O mejor, si un mes antes de las vacaciones estivales haces este mismo tratamiento, pero a diario.
Intensificar el bronceado.
Si quieres conseguir un bronceado aún más intenso, después de exponerte a los rayos solares, de forma natural, aplícate un bronceador sin sol. Acentuarás más el color.
Bronceado intenso.
Si quieres lograr un bronceado más intenso, unos 10 días antes de tu primer baño de sol, hazte un peeling corporal. Las cremas exfoliantes de cuerpo retiran de la superficie de la piel las células muertas.